
Una sinfonía de la literatura de género fantástico. Una obra colosal.
Luna de teleraña
Dimensiones: 15 x 23
Páginas: 504
Encuadernación: rústica con solapas
No ha existido, ni volverá a existir jamás, una banda de héroes como las Quimeras Bomba. Un homúnculo con una sonrisa más afilada que las espadas de cristal lunar que blande. Una hechicera con orejas de perro capaz de cristalizar haces de luz. Un samurai oni capaz de prender fuego a su acero. Una elfa con un talento para solucionar cualquier problema a martillazos. Una goblin capaz de invocar monstruos de las páginas de un bestiario. Una alquimista con una sed de conocimiento tan insaciable como su apetito. Un mercader con la puntería igual de afinada para los negocios que el tiro con arco. Un poeta que sostiene largas conversaciones con su espada encantada. Y Tonauac el Magnífico, que no necesita presentación alguna. Hace diez años, la luna eclosionó y de sus añicos surgieron enjambres de monstruos. Reyes, nobles y plebeyos sucumbieron por igual en la guerra resultante. Los reinos más esplendorosos de las Tierras Quebradas, reducidos a escombros; sus ejércitos más veteranos, a carnaza. Sólo la oportuna intervención de las Quimeras Bomba en el conflicto evitó que Aracnor, el Duque de las Arañas, completase su proyecto de exterminio. Ahora las lunas vuelven a resquebrajarse en el firmamento y un nuevo Duque de las Arañas se ha alzado para terminar lo que el anterior dejó empezado. Las Quimeras Bomba ya salvaron el mundo una vez; cualquiera pensaría que pueden hacerlo una segunda. Es solo que, esta vez, quien las condujo a la victoria ya no está…
J. Annwinn.
Autor de fantasía oscura nacido en Santiago de Compostela. Ha participado en antologías de relatos junto a otros autores (Libélulas Negras I y II) y recibido diplomas en certámenes (III Edición de Relatos & Poemas, de la Asociación Astarté). Su primera novela, Siete Balas para la Muerte, fue su bautismo de fuego en la fantasía de tono noir. También ha publicado Cuentos de Salitre y Azufre, una antología de relatos en la que aúna dos de sus fascinaciones: el terror y la mar, que tan buena pareja hacen. Con Luna de Telaraña, primer libro de la Saga de las Lunas Rotas, J. Annwinn abre una etapa de su bibliografía dedicada a las Tierras Quebradas. Además de escribir, practica esgrima histórica, juega a Dragones y Mazmorras y corrige manuscritos en Annwinn Editor.

