
Una novela sobre la culpa, los celos, los senderos torcidos que seducen a los jóvenes y las vidas hechas añicos, como jarrones arrojados contra el suelo. Literatura en crudo, pero con una prosa con resonancias poéticas que a veces reverbera como el tañido de una campana.
Malas pulgas
Dimensiones: 15 x 23
Encuadernación: rústica con solapas
Páginas: 414
En una barriada popular de Barcelona, azotada por la crisis inmobiliaria, un muchacho vive atrapado en una pregunta: ¿Por qué su hermano mayor decidió quitarse la vida?
En busca de la verdad, se adentrará en un territorio de sombras: trapicheos, bares de mala muerte, amistades peligrosas... y un amor inesperado que le hará sentir que todavía hay algo por lo que luchar.
Pero las mismas pistas que lo acercan a la verdad lo arrastran también hacia el mundo en el que su hermano se movía, un mundo donde las salidas se cuentan con dos dedos: la cárcel o la muerte. Malas Pulgas es un drama de resonancias lorquianas, donde la fatalidad, la pasión, los sueños y la muerte recorren cada página como un eco trágico. La historia combina la intensidad poética y la narrativa social con el despertar a la vida adulta en un entorno hostil, marcado por la pérdida, el deseo y la violencia.Toni Sensada Bautista (Barberá del Vallés, 1993)
Reside en Terrassa. Es graduado en Sociología por la Universidad Autónoma de Barcelona y actualmente trabaja como profesor de instituto.
Su primera obra, Serpiente de cascabel, fue autopublicada y llegó a ser top ventas en Amazon.
Si no está escribiendo o trabajando en algún proyecto, podéis encontrarlo leyendo, junto a un buen café, en el bar. Si no lo veis en el bar, igual está con su gente dándose una jartá de hablar y reír. Si tampoco está ahí, seguramente lo encontraréis disfrutando de una película en casita. Si tampoco está en casa, es que ha ido a la montaña, a respirar el aire fresco y cantar un rato. Si la Guardia Forestal os confirma que no lo han visto ni escuchado, puede que esté en la playa, haciéndose el bohemio. Si preguntáis al socorrista y os dice que tampoco lo ha visto, significa que probablemente esté muerto, porque esas cosas le dan la vida.

